domingo, 19 de junio de 2011

escuela francesa


Escuela Francesa Estructuralismo francés: Uno de los iniciadores de la escuela francesa o estructuralismo francés es Claude Levi-Strauss. El estructuralismo es una teoría que tiende a buscar universales validos para todas las sociedades a través de modelo que permitan explicar la estructura social al establecer los elementos no visibles de la misma, pues toda estructura posee leyes lógicas de funcionamiento que le permite mantener una coherencia. Los modelos se elaboran mediante el estudio de la cultura y la historia de los grupos sociales. PARA LEVE-STRAUSS la estructura es una categoría de análisis que propone un modelo que explique la realidad empírica capaz de generar universales.
Dinamismo
El dinamismo es un sistema filosófico que considera el mundo corpóreo como formado por agrupaciones de elementos simples, realmente inextensos, y cuyo fondo esencial es la fuerza; de suerte que los fenómenos corpóreos del choque de fuerzas elementales, y se reducen en definitiva a modos del movimiento.
El marxismo es el conjunto de doctrinas políticas y filosóficas derivadas de la obra de Karl Marx, filósofo y periodista revolucionario alemán, quien contribuyó en campos como la sociología, la economía y la historia, y de su amigo Friedrich Engels, quien le ayudó en muchos de sus avances en sus teorías.
Para distinguir la doctrina inicial de las corrientes derivadas, al marxismo propuesto por Marx y Engels se ha denominado históricamente como socialismo científico.Las raíces filosóficas del marxismo
Marx tuvo dos grandes influencias filosóficas: la de Feuerbach, que le aportó y afirmó su visión materialista de la historia, e indudablemente la de Hegel que inspiró a Marx acerca de la aplicación de la dialéctica al materialismo. Aunque para su trabajo de disertación doctoral eligió la comparación de dos grandes filósofos materialistas de la antigua Grecia, Demócrito y Epicuro, Marx ya había hecho suyo el método hegeliano, su dialéctica. Ya en 1842 había elaborado su Crítica de la filosofía del derecho de Hegel desde un punto de vista materialista. Pero a principios de la década del 40, otra gran influencia filosófica hizo efecto en Marx: Feuerbach. Especialmente con su obra La esencia del cristianismo. Tanto Marx como Engels abrazaron la crítica materialista de Feuerbach al sistema hegeliano, aunque con algunas reservas. Según Marx, el materialismo feuerbachiano era inconsecuente en algunos aspectos, idealista. Fue en las Tesis sobre Feuerbach (Marx, 1845) y La ideología alemana (Marx y Engels, 1846) donde Marx y Engels ajustan sus cuentas con sus influencias filosóficas y establecen las premisas para la concepción materialista de la historia.
Si en el idealismo de Hegel la historia era un devenir contradictorio que reflejaba el autodesarrollo de la Idea Absoluta, en Marx son el desarrollo de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción las que determinan el curso del desarrollo socio-histórico. Para los idealistas el motor de la historia era el desarrollo de las ideas. Marx expone la base material de esas ideas y encuentra allí el hilo conductor del devenir histórico.
Ecologismo culturalO lo que es lo mismo, ecología humana, es un concepto que la antropología ha asimilado como el estudio del comportamiento humano en tanto que adaptación al medio físico. Esto, que dicho así suena más aséptico que una tirita, encierra todos los esfuerzos y acomodos que nuestra cultura, en clave ecológica, ha debido de cuajar para que el medio ambiente y nosotros formemos el producto de un matrimonio bien avenido, o dicho en lenguaje antropológico, que nuestros rasgos culturales no solo mantengan nuestro sistema social, en cuanto a nuestras necesidades como grupo, sino que sean capaces de contribuir a las exigencias psicobiológicas que usted yo tenemos. Estas últimas no son otras que el tan necesario mens sana in corpore sano pero contando con la madre naturaleza. Por desgracia, hoy por hoy, no hay más que darse un garbeo por, verbigracia, nuestra sierra cordobesa, para percatarse de que la mente de muchos no solamente no está sana, sino que se dedica a llevar a sus correspondientes bodies a contaminar la serranía con todo tipo de inmundicias y con la impunidad y regocijo intestinal del que cisca debajo de un hermoso e inhóspito chaparro. Y lo peor no es esto, sino que encima los ecomaltratadores en cuestión van acompañados de niños que ven cómo sus mayores hacen todo lo contrario de los que a ellos en la escuela les enseñan que se ha de hacer con la naturaleza que nos rodea. Al final, y de la manera más perversa, esas actitudes transfieren a nuestros descendientes las claves necesarias para minar los rasgos de nuestra cultura que han venido garantizando desde que el hombre es hombre el equilibrio de éste con el ecosistema. A muchos se les llena la boca con el término ecologismo cultural; aunque habría que preguntarles si a la cultura a la que se refieren es a la ancestral de la vida o a la de este siglo: la de la muerte.
La antropología simbólica e interpretativa ha sido vista como uno de los momentos más fecundos de lo que aparece indicado como la tradición antropológica de la segunda mitad del siglo XX. En torno al símbolo y lo simbólico gravitaron gran parte de los trabajos y reflexión antropológica. Nombres como los de Mary Douglas, Victor Turner y Clifford Geertz se destacan como las figuras asociadas a la emergencia y consolidación de la antropología simbólica e interpretativa. Más que una ‘escuela’, la antropología simbólica e interpretativa es la confluencia de disímiles elaboraciones sobre la ‘dimensión simbólica’ de las prácticas humanas. Mientras que algunas corrientes mantienen un enfoque positivo del estudio de lo simbólico y los símbolos, otros se pliegan a un giro hermenéutico.
La antropología posmoderna: Una reflexión desde la etnohistoria peruanista
Juan J. R. Villarías-Robles
La perspectiva posmoderna, que empezó a ser influyente en los estudios del Perú prehispánico en la década de 1980, ha tenido como principal efecto positivo la reflexión y el debate sobre las fuentes originales de conocimiento de esa alteridad cultural, las llamadas genéricamente “Crónicas de Indias”: una perspectiva acompañada de nuevas ediciones de tales textos. El autor del presente artículo hace aquí su propia reflexión sobre este cambio teórico y metodológico. Plantea que, en lo que tiene de discusión sobre sus bases epistemológicas, no es del todo original en la larga historia de la etnohistoria peruanista. Es, de hecho, casi tan antiguo como ella. Lo que sí ha sido original es el relativismo cognitivo que ha acompañado a algunas expresiones extremas de la discusión. Pero fue ésta una novedad desafortunada: cuando no negaba por principio la posibilidad misma de comprender aquella alteridad cultural, encubría auténticas interpretaciones o teorías explicativas sobre ella que quedaban, en el mismo acto, a salvo de un proceso riguroso de contrastación.

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